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jueves, 2 de noviembre de 2017

Olegario Casas: “Requiem Missae surgió jugando a rol con mis amigos”

Nuestro autor Olegario Casas se estrena en el mundo editorial con viveLibro con su novela Requiem Missae, una novela cuya historia nació de los juegos de rol con un grupo de amigos y que año tras año, aunque al principio abandonada fue tomando poco a poco forma.

Esta historia comienza con Requiem Missae pero según nos adelanta el propio Olegario es posible que se convierta en saga. A continuación os dejamos con la entrevista completa a nuestro autor donde nos desvela algunos detalles de su primera obra.



viveLibro (V): Olegario, ¿cuándo decidiste empezar en el mundo de la escritura?
Olegario Casas (OC): Ya desde pequeño me gustaba escribir e inventar historias, siempre por hobby y de las cuales sólo queda el recuerdo de que algún día imaginé. Era una forma de soñar despierto, viviendo mis propias aventuras fantásticas. Por circunstancias del destino lo dejé abandonado mucho tiempo, pero cuando tuve en mis manos el definitivo “Anexo” (como yo llamo a todos los apuntes incomprensibles, planos mezclados y garabatos ilegibles que conforman el Requiem), no pude evitar transcribirlo de manera coherente y dar vida a esta obra, en sus múltiples formas.

V: ¿Cómo surgió la idea de escribir Requiem Missae?
OC: La historia tiene historia y aunque parezca una locura surgió jugando a rol con mis amigos del pueblo, hará ya unos nueve años. Siempre nos gustaron los juegos de mesa y cuando topamos con esta modalidad la cogimos con ganas. Yo me ofrecí para dirigir las partidas y crear una historia y así nació el Requiem Missae. Jugamos la partida, les gustó mucho y ahí quedó perdida en el olvido. Hace como cinco años me junté con otro amigo, también aficionado a estos juegos, e intentamos volver a revivirla, pero por falta de personal para jugar lo único que iniciamos fue el proyecto para transcribir todos los borrones a un manual perfectamente legible. Y de nuevo se relegó, esta vez por falta de tiempo.

Poco a poco al final terminé el manual. Con mucha ilusión investigué para publicarlo pero no lo vi nada factible. Necesitaría muchos recursos, ilustradores, personal para revisarlo y, sin el apoyo, que no esperaba conseguir, de las editoriales cursoras de estos géneros, volví a abandonarlo.

Hace dos años, el gusanillo me seguía picando. Una mosca detrás de la oreja me daba constantemente la murga. Tenía los apuntes, una historia, personajes, escenarios e incluso un manual ofreciéndome múltiples posibilidades de cómo desarrollar los acontecimientos narrados. No podía dejarlo así y decidí convertirlo en una novela. Mi sorpresa fue al desarrollarla.

Lo que en principio iba a ser un gran relato se convirtió en una recopilación de ellos, incorporando tantos detalles secundarios que inconscientemente me hicieron crear una saga, siendo éste su primer volumen e inicio de todo aquello por llegar.

PD: Lo llamo saga pues no sé cuántos volúmenes podrá tener. Mi intención son tres pero ya voy imaginando un cuarto y, según los vaya escribiendo, no digo yo que no acabe escribiendo diez.

V: ¿Qué van a encontrar los lectores en este libro?
OC: Hay mucha acción en cada capítulo, aportando toques de misterio e incluso dependiendo del lector, algo de terror. Misterio, intriga y suspense hasta el final, incluso el mínimo detalle puede ser muy relevante o extremadamente insignificante (de momento). Conversaciones como la vida cotidiana, deducciones, charlas, opiniones, humor, todo según la forma de ser de cada personaje. Aventuras fantásticas donde la ficción se entremezcla con la realidad y se funde entre la locura y la sensatez, transmitiendo desde alegría y risas, hasta tensión, intriga, desasosiego, angustia, tristeza... Ciertamente se puede encontrar de todo.

V: ¿Qué nos puedes adelantar, sin desvelar mucho, de los personajes que aparecen?
OC: De los antagonistas poca cosa, por no decir ninguna. Cualquier mínimo detalle sería un gran spoiler que destriparía el libro entero. En cuanto a los personajes secundarios…, son demasiados, y muchos de ellos en el futuro serán muy importantes, volviéndose incluso principales. Mejor los dejamos apartados para el descubrimiento por parte del lector. De los personajes principales si se puede hablar. Son seis: Una pícara huérfana, un historiador londinense, una enfermera muy pasota, un leñador multiusos, una tendera humilde y una periodista a la cual le falta mucho mundo. Un grupo de desconocidos entre si que las circunstancias les hacen juntarse para intentar descubrir que no todo es lo que parece. Cito textualmente un pasaje, perteneciente al capítulo tres: “–En definitiva, haya lo que haya ahí fuera, nos afecta o afectará, directa o indirectamente a todos –continuó Gaetana viendo inevitable el hecho de tener compañía en su casa durante mucho tiempo–. Personalmente, prefiero lo primero y estar prevenida. Igualmente, si algo ha de acabar mal, por lo menos que no sea por no haber intentado arreglar las cosas. Imagino que vosotros también pensaréis lo mismo, o, al menos, parecido.”

V: ¿Qué es lo que más y lo que menos te ha costado escribir de Requiem Missae?
OC: Lo que menos es fácil: la historia. Exceptuando todos los detalles ajenos que surgieron sin tenerlos previstos, la principal ya la tenía escrita, ya estaba retocada y ya la había jugado. Me fue sencillo desarrollarla incorporando a los personajes, pues su forma de ser también refleja un poco la de mis amigos de toda la vida, quienes dieron vida a los personajes hace tantos años en una partida. Lo más difícil fue hacer algo distinto. No quería crear una novela rudimentaria y mucho menos en lo que a su estructura se refiere.

Después de leer a Lovecraft la idea de desarrollar la historia a modo de relatos me gustaba mucho. Exceptuando los puntos de unión entre final y principio de capítulos, conociendo a los personajes hay siete relatos bien definidos entre los capítulos (uno de ellos era muy largo y lo dividí en dos partes), más un capítulo para unirlos a todos y otro que le pone fin a la historia principal. Pero aún así no estaba conforme. Seguía siendo muy convencional y me lancé hacia la locura. Al ser un grupo muy grande de personajes decidí presentarlos como si de una novela río se tratara, exponiendo los hechos que ocurren y las situaciones desde el punto de vista de cada uno, hasta juntarlos a todos y regresar a la narrativa convencional. No contento con ello cada vez que separaba al grupo repetía la jugada, aventurándome en los momentos temporales de cada uno, avanzando y retrocediendo entre el pasado y el presente, siguiendo ese patrón de desglose entre formas de narrar para no perder ni un solo detalle, visión, opinión o comportamiento dentro de la historia, incluso consiguiendo darle intriga al no saber que ha sido de los demás. Tampoco he querido andarme mucho por las ramas: todo está escrito de manera precisa y concisa.

Hasta los más mínimos e insignificantes detalles descriptivos pueden ser muy relevantes y la abundancia o escasez de comas en muchas oraciones está puesta a posta, ¡no os quejéis! Sinceramente espero haberlo conseguido y creado algo un tanto innovador, o, al menos, poco visto en el mundo de la literatura.

V: ¿Qué nos puedes contar de la portada del libro?
OC: La portada del libro fue todo un reto. El boceto me vino a la cabeza enseguida. Sabia el escenario que quería plasmar así como los detalles dentro de la misma que los lectores reconocerían al leer la novela (y hay unos cuantos). El problema fue encontrar quién me la hiciese, pues sinceramente dibujo francamente mal. Intenté a través de las redes contactar con varios ilustradores y entre que unos no aceptaban el proyecto, otros no respondían y otros directamente me dejaron tirado, casi gaste tanto tiempo como con todo el interior del libro.

Finalmente una buena amiga, María, quién dibuja espectacularmente, se ofreció a echarme una mano y con mi boceto me pintó un precioso lienzo al óleo, el cual no dudé ni un segundo en escanear para ser la portada perfecta. El lienzo lo guardo ilusionado en mi habitación, y sólo estoy esperando a organizar la leonera para enmarcarlo y poder colgarlo con todo el cariño del mundo.

V: ¿A qué público va dirigida esta historia?
OC: A todo tipo de público que le guste los géneros de ficción, fantasía y misterio, sin importar la edad. Si es cierto que por opinión propia, uno nunca deja de preocuparse, no recomendaría la novela para menores de trece años. La novela carece de lenguaje obsceno o vulgar que pueda ser desagradable o inapropiado, así como de secuencias xxx explícitas, pero algunas escenas desarrolladas sí que pueden ser un poco violentas, también quizás algo sangrientas, o causar pesadillas a niños pequeños si se imaginan con demasiado realismo.

V: ¿Qué le dirías a los lectores para que se llevaran Requiem Missae a casa?
OC: Si te gustan las historias de intriga, fantasía, ficción y misterio, con toques de acción, suspense y conspiración y ambientadas en la época victoriana, no dudes en, al menos, echarle un vistazo a esta novela. Engancha.

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