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miércoles, 9 de marzo de 2016

Cinco problemas al leer en el transporte público

Seguro que eres una persona que pasa mucho tiempo en el transporte público. Es normal, los atascos a primera hora de la mañana son horribles y es mucho mejor sentarse en el autobús o en el tren a leer que cabrearte porque llevas veinte minutos sin avanzar más de medio metro. Pero no es oro todo lo que reluce, ¿verdad?

Seguro que tú también has pasado por alguno de esos problemas para leer en el transporte público.



1. Te mareas en el autobús: Ponte en situación. Te sientas, sacas ese libro al que estás tan enganchado y te pones a leer. Todo va bien hasta que llega la primera curva: ¡justo te ha tocado el conductor que conduce como si se tratase del mismo Fernando Alonso. Al final en vez de disfrutar del placer de las letras, terminas por preguntarte por qué se está moviendo esa coma de sitio.

2. Los de atrás llevan la música alta: No es que la música que lleven no sea de tu gusto, el problema está en que no encaja con la trama que estás leyendo. ¿Por qué no se pone unos cascos y escucharla con más calidad? Por lo menos que te deje elegir a ti la canción…

3. Tu amigo no deja de hablarte: ¿Cómo es posible que tu compañero de viaje no entienda que la mirada que le acabas de dirigir significa «la historia está en su momento culmen, por favor guarda silencio durante los próximos cinco minutos»? Por mucho que te empeñes en perfeccionar el gesto, hay personas que nunca se darán por enteradas.

4. La conversación de los de al lado es más interesante que tu novela: Si te gusta leer es que te gusta meterte en la piel de otras personas. Por ello no puedes resistirte a poner la oreja para escuchar la historia que está contando ese vecino que llevas años cruzándote por la calle —eso sí, disimuladamente—. ¿Qué le habrá pasado?

5. ¡Te has pasado tu estación!: ¡El libro ha terminado tal y como tú querías! Has vivido cada una de sus páginas como si fueses tú el que hubiera estado dentro y, de pronto, cuando vuelves al mundo real, miras por la ventana del tren y contemplas un maravilloso paisaje… ¡pero no te suena de nada!

¿Cuánto tiempo llevas leyendo? ¿Cuántos de estos momentos has experimentado tú? Seguro que existen muchos más problemas para leer en el transporte público, así que estamos deseando conocer los que a ti te hayan pasado.

1 comentario:

  1. Qué me dices de ese momento "metro" cuando la luz del vagón falla y tu te quedas "a verlas venir"? A oscuras!!! Tu forzando la vista para no perderte ni una sola de las líneas del libro porque llegas a tu estación y no podrás volver a retomar hasta pasadas muchas horas!!!

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