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Muchas historias de éxito comenzaron con la autoedición,
¿por qué no das el primer paso y empiezas la tuya?

jueves, 15 de octubre de 2015

Cinco consejos para empezar a escribir un libro

Siempre has querido escribir un libro y tienes ganas de hacerlo, crees que es el momento pero no sabes muy bien por dónde empezar, te desesperas porque no salen ideas y te dan ganas de tirar la toalla, ¡no lo hagas! Hoy te traemos cinco propósitos para comenzar a escribir en estos fríos y lluviosos días que se avecinan.



Dar rienda suelta a tu creatividad, sumergirte en los mundos que tú creas, armar un personaje desde la nada… Son experiencias que te hacen sentir bien. Escribir te ayuda a vivir, a estar alegre. Cuando te sientas ante tu cuaderno, tu máquina o tu portátil vives un momento mágico, solo tuyo. Escribes y no sabes por qué escribes, pero sí sabes que necesitas escribir. Lo que pasa es que te falta constancia. La rutina, la familia y los amigos te impiden encontrar ese momento de tranquilidad, de soledad, de felicidad que necesitas para escribir.

Por eso te proponemos cinco ideas sencillas para que te pongas las pilas y empieces a escribir. 

1.- Cambia la mentalidad: Piensa por qué es importante para ti escribir. Y entiende que, si tanto te gusta, la escritura debería formar parte de tu día a día. Prométete que no lo dejarás para otro día.

2.- Reserva tiempo: Encaja las mil cosas que tienes que hacer cada día: el trabajo, las clases, las responsabilidades familiares…y reserva tiempo para ti, para la escritura. A ser posible tiempo de calidad, sin interrupciones. Fija los días y horas en los que vas a escribir y respeta escrupulosamente el tiempo que has reservado.

3.- Haz un curso de escritura: Aunque creas que sabes escribir, en un curso de escritura vas a aprender técnicas y recursos útiles que sin duda van a mejorar tu manera de escribir. Además, recibirás la valiosa opinión de una tercera persona, que te ayudará a conocer y superar los puntos débiles de tus historias.

4.- Ponte objetivos: Las personas funcionamos mejor cuando nos ponemos objetivos. Pero los objetivos tienen que ser claros. Escribir es un objetivo demasiado vago, por eso nunca lo alcanzas. Prueba a ponerte objetivos medibles y concisos. Ejemplo: escribir quince páginas a la semana, acabar tu novela antes de año nuevo o tener listo un relato para presentarlo a un concurso.

5.- Aprovecha los tiempos muertos: Hay muchos tiempos muertos al cabo del día: mientras estás en un atasco, mientras esperas a que tu hijo salga de una actividad, mientras esperas en la consulta del dentista… Acostúmbrate a llevar un cuaderno en el que escribir.

Pon en marcha estos cinco puntos y dale vida a tus imaginación, y recuerda: cuanto más escribas, mejor escribirás.

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