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Muchas historias de éxito comenzaron con la autoedición,
¿por qué no das el primer paso y empiezas la tuya?

martes, 2 de julio de 2013

Consejos para publicar (5 de 6)

Hoy vamos a contarte cómo es el proceso de impresión de un libro, para que conozcas el trabajo que conlleva y sobre todo para que sepas los tiempos en los que se mueven muchas imprentas para tener lista tu obra. Una vez que hemos maquetado el libro, se ha corregido, que se ha fabricado el "ferro" o prototipo y este ha sido revisado por el autor y devuelto a la editorial, se realizan los cambios definitivos en el área de preimpresión y se envía el trabajo para ser impreso. ViveLibro Editorial trabaja con la empresa Safekat, especialistas en artes gráficas e impresión desde hace 20 años. Su calidad y sus precios son inmejorables, pero lo mejor es que hacen realidad todo lo que el autor necesita en el menor tiempo posible.

Por ejemplo, deseamos hacer 100 copias de un libro de 200 páginas, con cubierta y encuadernación rústica fresada, que como ya vimos, es un procedimiento de pegado con cola caliente. En diseñar, editar, maquetar, corregir... podemos tardar diez días. Otros diez en imprimir y encuadernar y entre dos y 10 días en entregarlo, dependiendo si es para Madrid, para península ibérica, para baleares o canarias, o bien para otro punto de Europa o del mundo. Un trabajo solicitado en la capital de España puede estar listo en tres semanas, impreso y listo para su venta.

Es normal que el autor desconozca el sistema de impresión de libros. Dependiendo del número de ejemplares a imprimir, tenemos dos vías de fabricación; la impresión offset o impresión digital. Podemos establecer como baremo medio una tirada de 500 ejemplares para la impresión digital y a partir de ahí ya compensará imprimir en offset debido a que los costes fijos iniciales son superados y a medida que la tirada es mayor, el precio por unidad del producto irá descendiendo.

El proceso es el siguiente: con el ferro corregido y enviado a impresión hacemos la imposición. Es una de las etapas fundamentales del proceso de preprensa ya que en ella está el ordenamiento de las páginas de un documento dentro de la hoja de la impresora. Así se obtienen impresiones más eficientes, simplificando los procesos y optimizando el uso del papel. Una imposición correcta minimiza el tiempo de impresión maximizando el número de páginas por impresión, ahorrando tiempo y material. Con este fin, la hoja impresa debe estar lo más llena posible. Los trabajos de libros con varias páginas deben calcularse siempre para que generen un número de páginas múltiplos de 2, 4, 8 o 16 páginas. ¿Porqué estos números? Porque son el número de páginas 17x24 que por ejemplo entran en un pliego 50x70. De hecho en un pliego de 50x70 (por geometría simple) entran 16 páginas de 17x24.

En los últimos años se ha estandarizado la imposición electrónica, gracias a un software especial que organiza las páginas adecuadamente antes de que le película se imprime. La imposición de los trabajos se realiza normalmente como la de los pliegos, pero cuando la impresión se lleva a cabo con pliegos, éstos se pueden ordenar por el sistema de retiración normal. Ello significa que todas las páginas del trabajo se imprimen primero por un lado del pliego y luego se le da la vuelta al pliego para imprimir el otro lado. El esquema utilizado para un trabajo dependerá del tamaño de papel que vaya a usarse, el número de páginas y el tipo de encuadernación entre otros factores. En el esquema de imposición, las páginas de un libro se organizan de modo que queden en el orden correcto cuando los pliegos se doblen. El impresor podrá suministrar un esquema de cómo quedarán las páginas en cada hoja de montaje.

Una vez tenemos esto hecho llegan los procesos de verificación e impresión del libro. Luego el momento de ponerle la cubierta, proceso que recibe el nombre de encuadernación. Se puede hacer de dos formas: o bien con cola caliente, que hemos llamado fresado, o bien cosido, procedimiento por el que doblaremos los pliegos para que conformen pequeños grupos unidos al lomo. En este proceso los pasos son pliego, cosido, prensado y encuadernado. Acabamos dejando el libro en el formato final y para ello debemos utilizar la guillotina. La cubierta de los libros en formato rústico debería ir siempre plastificada para que no se estropee la obra. Lo único que nos quedaría es el empaquetado, a gusto del cliente y según el pedido que realice. Como habéis podido comprobar se trata de un proceso casi artesanal, a pesar de usar las máquinas más modernas. Siempre hay y debe haber gente que vigile que nuestra obra saldrá perfecta.

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