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martes, 30 de abril de 2013

Entrevista a Virginia Lancha, "A Contrapelo"


Acaba de publicar su primera novela y ya está pensando en la segunda. Detrás de su eterna sonrisa se esconde una escritora voraz y una luchadora incansable cuya mayor ilusión es que su obra no deje a nadie indiferente. A fé que lo consigue. ¿Quiéres conocer a la escritora, Virginia Lancha?

¿Cómo surgió la idea de escribir “A contrapelo”?
Lo principal es tener una idea y el deseo de desarrollarla para compartirla con otros. La trama estaba ahí, en mi cabeza, y yo sentía la necesidad de escribirla para que no se perdiera. La idea surge de la observación del aparentemente sencillo mundo que me rodea, de cómo se relacionan los seres que componen las tramas cotidianas de mis días y de cómo de forma constante aparecen en sus vidas los sentimientos que acompañan a las bajas pasiones, que en mayor o menos medida nos devoran a todos. Acostumbrada al formato “relato corto”, me nació el deseo primario de meter más letras, mas vida, mas aire a mis personajes, y me adentré en el mundo de la novela con el placer añadido que supone reconocerte en un territorio que, desde el primer momento, resulta amigo. Escribí la novela que yo quería leer.

Los personajes de la novela, ¿son ficticios o reales?
Todos los personajes tienen padre y madre. De padre real y madre ficticia, son mestizos en las páginas de “A contrapelo”. Nacen en una trama de ficción, pero van reuniendo características de aquellos que me rodean en distintos círculos de afección. No puedo evitar que mis personajes hablen mi idioma, porque soy su madre y les he enseñado las vocales, y eso les hace reales. Son ficticios porque no existen héroes ni villanos tan rotundos en el mundo que conozco.

Ahora que el libro está terminado, ¿qué se siente?
Tengo vértigo y alegría a partes iguales. Tengo la desazón del que ve como el niño se le marcha de casa sin saber si se las podrá arreglar solo. Me siento satisfecha por el deber cumplido, por el sueño intentado y vive Dios que conseguido. Expectante ante la mirada ajena, deseosa de saber de sus impresiones para pulir las aristas de mis primeros pasos en este mundo tan ilusionante. Me siento agradecida por él apoyo de lo que desde el principio creyeron, más incluso que yo misma. Me siento arropada por la editorial Vivelibro, que está haciendo que todo sea fácil y enriquecedor. Siento que he encontrado un camino que me gusta caminar y que en adelante, no podré renunciar nunca más a la necesidad de escribir. Y el mayor de mis orgullos es reflejarme en los ojos de mi hija de ocho años cuando me pide que le cuente cómo se escribe un libro y por qué el mío no tiene dibujos.

¿En qué proyecto trabajas ahora?
Simultaneando la pasión por escribir con mis facetas de profesional desarrolladas hasta la fecha, estoy embarcada en una segunda novela que puede considerarse una continuación de “A contrapelo” a pesar de ser de lectura independiente. En esta segunda obra le doy la alternativa a personajes que en “A contrapelo” resultan secundarios aunque relevantes, y de cuyas vidas tenía la necesidad de hablar en otra obra independiente. Para aquellos que han leído “A contrapelo” resultarán esclarecedora de algunos de los silencios que quedaron tintineando en la novela. Para los que no leyeron “A contrapelo”, será un puente inverso para adentrarse en el peculiar universo de este triángulo isósceles. Irrenunciables algunas marcas de estilo de mi obra, en esta segunda obra me está resultando gratificante buscar de nuevo otra vuelta de tuerca a la realidad. Solo espero conseguirlo.

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